- Más allá de la báscula: La realidad no contada de la obesidad
La obesidad es una enfermedad crónica compleja y multifactorial que no debe ser vista jamás como una falla personal de carácter, falta de disciplina o falta de voluntad. Lamentablemente, casi todas las personas que viven con esta condición comparten una experiencia común: haber enfrentado sesgos, estigma y discriminación a lo largo de su vida diaria. El sesgo por peso abarca actitudes y creencias injustas y negativas sobre el cuerpo de una persona. Cuando estas actitudes se traducen en estereotipos, devaluación y rechazo, hablamos de estigma, lo cual desencadena un trato desfavorable e inequitativo en la sociedad y en el entorno de la salud.
Históricamente, los prejuicios se han alimentado de ideas erróneas que vinculan falsamente el peso con la «gula» o la «pereza», perpetuando estereotipos hirientes que etiquetan a las personas como descuidadas, incompetentes o no motivadas. Como profesionales dedicados a la cirugía bariátrica y al manejo integral de la obesidad, reconocemos que estos prejuicios dañan profundamente la salud física, mental y social de los pacientes.

- Las barreras invisibles: Vivencias, miedos y el ciclo del estigma
Vivir en un cuerpo de mayor tamaño implica navegar constantemente un entorno diseñado con barreras físicas y sociales. Desde sillas de transporte o restaurantes demasiado estrechas, hasta probadores de ropa incómodos o juzgamiento en centros de acondicionamiento físico, las personas con obesidad enfrentan limitaciones cotidianas que menoscaban su bienestar. Estas consecuencias abarcan áreas médicas, psicológicas, de movilidad y de oportunidad profesional, afectando incluso los ingresos laborales y las relaciones interpersonales.
En la vida cotidiana, el estigma se manifiesta de tres formas principales:
- Estigma experimentado: Acciones explícitas de trato injusto, discriminación o comentarios hirientes.
- Estigma percibido: La interpretación de situaciones diarias a través del prisma de discriminaciones pasadas.
- Estigma anticipado: La expectativa constante y angustiosa de ser maltratado o juzgado en el futuro. Por ejemplo, es común que un paciente tema acudir al médico creyendo que cualquier síntoma o consulta será atribuida automáticamente a su peso sin una evaluación médica rigurosa.
Aproximadamente el 40% de los adultos que viven con sobrepeso u obesidad sufren de sesgo internalizado, dirigiendo estos prejuicios hacia sí mismos. Esto desencadena culpa, baja autoestima, ansiedad, depresión y aislamiento social. Además, la evidencia científica demuestra que el estigma genera un estrés crónico que eleva los niveles de cortisol, desencadenando respuestas fisiológicas como inflamación, alteraciones del sueño y aumento del hambre, lo que crea un ciclo continuo donde el propio estigma favorece una mayor ganancia de peso.

- El entorno médico: De la evitación a la confianza
Es doloroso reconocer que los entornos de atención médica han sido históricamente una de las fuentes más frecuentes de estigma por peso. Muchas personas han vivido experiencias traumáticas en clínicas u hospitales: desde batas de papel que no ajustan y se rompen dejando al paciente expuesto, hasta básculas ubicadas en pasillos públicos o brazaletes de tensión arterial de tamaño inadecuado. Asimismo, algunos profesionales de la salud han expresado falta de empatía, atribuyendo de manera apresurada todos los problemas de salud al peso antes de realizar una evaluación adecuada.
Como consecuencia de estas malas experiencias, hasta un 29% de los pacientes posponen o evitan acudir a sus citas médicas y exámenes preventivos por miedo a sentirse vulnerables o juzgados. Además, cuando los pacientes deciden buscar un tratamiento médico o una cirugía bariátrica, con frecuencia enfrentan el prejuicio social de ser acusados de buscar «el camino fácil», ignorando que la cirugía bariátrica y las terapias médicas son intervenciones científicas válidas y basadas en la evidencia.
- Nuestro compromiso: Un consultorio amigo y un espacio seguro
Entendemos tus miedos, respetamos tus emociones y creemos firmemente que la atención médica debe ser compasiva, competente y libre de juicios. Nuestra responsabilidad ética primordial es «primero, no hacer daño» (primum non nocere). Por ello, hemos diseñado nuestra práctica clínica para que te sientas apoyado en cada etapa de tu proceso:
- Atención Informada en el Trauma: Reconocemos que las experiencias pasadas de discriminación son dolorosas. Trabajamos bajo los principios de seguridad, transparencia, colaboración, empoderamiento y mutuo acuerdo para evitar cualquier forma de re-traumatización en nuestro consultorio.
- Lenguaje centrado en la persona: Cuidamos minuciosamente el vocabulario que utilizamos en la consulta, en la recepción y en la historia clínica. Nos referimos a ti siempre como una «persona que vive con obesidad» y no mediante etiquetas deshumanizantes. Eliminamos palabras culpabilizadoras como «no cumplidor» o «fracaso», y las sustituimos por términos respetuosos como «barreras en la adherencia» o «respuesta parcial al tratamiento».
- Escucha activa y consentimiento: Antes de abordar cualquier tema relacionado con el peso, te pedimos permiso y respetamos las palabras que prefieras utilizar. No asumimos ni juzgamos; nos interesa conocer tu historia, tus triunfos y tus desafíos únicos.
- Infraestructura e instrumental adecuado: Cuidamos cada detalle de nuestro entorno físico para garantizar tu comodidad y dignidad. Contamos con sillas amplias y sin brazos en la sala de espera, batas y brazaletes de tensión de tamaño apropiado, servicios sanitar
- ios adaptados y un protocolo de pesaje privado donde se respeta tu decisión de no ver o no escuchar la cifra si así lo prefieres.
- Validación
de tus decisiones de salud: Reconocemos la validez científica de la cirugía bariátrica y las terapias médicas, apoyando tu autonomía para tomar las mejores decisiones para tu cuerpo sin presiones ni estigmas.

- Tu historia nos importa
Todas las personas merecen ser tratadas con absoluta dignidad, respeto y el más alto nivel de atención médica, sin importar su tamaño corporal. En nuestro consultorio en Medellín, no solo encuentras a un equipo quirúrgico altamente capacitado, sino a un aliado empático que comprende el camino que has recorrido. Queremos que sepas que este es tu espacio seguro, un lugar donde tu voz es escuchada y tu bienestar es nuestra única prioridad.

Bibliografía:
Manning, L. S., Pashby, R., Nece, P., Kyle, T. K., Zervios, J., & Nadglowski, J. (2026). Obesity: Bias, Stigma, Discrimination, and Your Patient. En S. Brethauer et al. (Eds.), The ASMBS Textbook of Metabolic and Bariatric Surgery (Cap. 4, pp. 31–48). Springer Nature Switzerland AG







